Ya sabemos que los nutricionistas recomiendan hacer 5 comidas al día, poquita cantidad pero muy seguidas. Estoy incluye una merienda a media mañana y otra por la tarde.
Los médicos hacen hincapié en que es importante tomar fruta, leche, yogur o quesos antes que bollería industrial. Pero esto ¿por qué?
En el caso de los niños se debe a la cantidad de gasto calórico que hacen durante la jornada escolar. Al estar en fase de crecimiento ellos necesitan más que los adultos esas comidas extras a las que a veces nosotros no le damos tanta importancia. Los más pequeños, hasta los 12 años, no deben estar mucho tiempo sin comer.
No hay merienda ideal, solo hay que tratar de compensar con el resto de comidas que se hayan realizado a lo largo del día. Si hemos comido mucha verdura, habrá que merendar algo más de proteínas. Y también tener en cuenta si la cena va a ser muchas horas después o se va a realizar temprano. Lo ideal es que entre comidas pasen unas 3 horas.
En el caso de los adultos las meriendas son el momento ideal para incorporar esas piezas de fruta o lácteos que en otros momentos no consumimos.
Además si practicas ejercicio físico o realizas un trabajo muy laborioso, la ingesta de alimentos saludables es un hábito más que necesario. Frutos secos, queso fresco, batidos, frutas, cereales… Las posibilidades son infinitas.
Ya sabemos que es difícil a veces conciliar la alimentación con nuestra vida cotidiana pero hay que intentarlo. Con la vuelta ahora a la rutina podemos añadirlo como deberes extras y acostumbrarnos poco a poco, como al resto de tareas.
Soy Grethel González y te deseo un feliz sábado. Hoy se permite saltarse algo la dieta que para eso es ¡¡fin de semana!!

 

Merienda