El fútbol femenino no deja de demostrar que está a la altura de las grandes competiciones que acaparan portadas. Porque hay vida más allá de Messi o Cristiano Ronaldo y este fin de semana la liga femenina lo ha vuelto a demostrar. En este caso, han sido 21.500 personas las que se han dado cita en Anoeta, el estadio de la Real Sociedad, para ver el derbi vasco que enfrenta a la Real frente al Athletic Club.

Este momento histórico ha tenido de fondo una bonita historia: la carta de una niña de 13 años que fue escuchada por el club. Enertiz Haro sigue con pasión a su equipo y sintió que este derbi era el momento para que el equipo femenino tuviera su lugar en el estadio principal del club. En una carta que envió a los medios locales, Enertiz reivindicaba que el equipo de las chicas pudiera jugar en un estadio "en el que caben 30.000 personas" ya que es una injusticia que, jugando al alto nivel que juegan, solo 1.000 personas pudieran acudir a ver sus partidos en su campo habitual, Zubieta. 

La carta de Eneritz fue apoyada por futbolistas que abrieron camino en este club, como Aintzane Encinas o Maialen Zelaia, históricas de la Real Sociedad que en medios locales y redes sociales siempre han defendido la igualdad en el fútbol. El club apoyó la idea y, por fin, se abrieron las puertas de Anoeta para el equipo femenino... ¡y fue un éxito!  

Es un paso más en la lucha por la igualdad, aunque todavía parece que estamos lejos de estar al nivel de Dinamarca y Noruega, donde sus federaciones ya apoyan la igualdad salarial y sus futbolistas masculinos cedieron parte de su sueldo para que el equipo femenino aumentase sus nóminas. 

El deporte femenino sigue demostrando que juega al más alto nivel y que, en esta lucha, sea cual sea el resultado... ¡ganamos todos y todas!