Ya sabes que cada vez hay menos abejas, y son muy necesarias para la humanidad. Las abejas son vitales para el planeta. Polinizan las flores y nos permiten obtener la mayoría de los alimentos. 

Greenpeace ha creado una campaña de sensibilización para niños con la abeja Maya como protagonista. La iniciativa se llama "SOS Abejas Greenpeace & Maya" y contará con un espacio en YouTube Kids, donde Maya dará consejos para ayudar a salvar a las abejas.

Precisamente para combatir este problema, científicos de la Universidad de Harvard y la Universidad Northeastern de Estados Unidos crearon hace un par de años una colonia de abejas robóticas. Dos tipos de drones polinizadores llamados B-Droid: uno volador y otro terrestre, que trabajan como una abeja de verdad. El objetivo: polinizar. Tienen una especie de plumero que se impregna de polen y lo esparce entre otras flores.

Son abejas robóticas diseñadas para polinizar artificialmente. Imitan el comportamieto de las abejas. Buscan una flor, recogen su polen, y lo transfieren de la flor masculina a la femenina para fertilizarla. Este insecto robótico ya ha sido probado con éxito. Los robots voladores son útiles además, para reconocer el lugar de un desastre natural y son capaces de detectar químicos peligrosos. Según su creador, el ingeniero Rafal Dalewski,

Se combatiría la reducción mundial de abejas

Por otro lado, acaba de salir el nuevo proyecto del artista australiano Michael Candy, en el que integra la tecnología en el mundo natural. Para ello ha diseñado flores robotizadas que atraen a las abejas gracias a un dispositivo que dispensa polen. El sistema está provisto de un néctar sintético en el centro de cada flor, de manera que las abejas se acercan para polinizarlas. Este el video del proceso de polinización con flores robotizadas. Es tan solo una demostración de cómo se podría biomimetizar la robótica con la naturaleza.

Un beso de Ruth Medina.