Te habrá pasado alguna vez: Sin saber por qué, abres los ojos de forma natural justo antes de que suene tu despertador, y a lo mejor te preguntas si nuestro cerebro es capaz de contar las horas y avisarnos tras dormir el tiempo necesario, o cuando tenemos que levantarnos sí o sí para ir al trabajo y demás quehaceres.

Pues bien, según especialistas en medicina del sueño, si esto ocurre, “se debe básicamente a que esa persona ha estado acostumbrada durante muchos años a despertarse a una hora determinada".

Sí es cierto que hay un reloj biológico formado por células del cerebro y, si creamos cierta rutina, nuestro cuerpo puede acabar respondiendo de forma natural a prácticas que inicialmente han sido aprendidas, pero se desaconseja fiarse únicamente de este mecanismo para despertarse, ya que no se puede controlar a placer.


despertador

Tal y como explican dichos expertos, “el cerebro, cuando duerme, desconecta de todas las actividades de vigilia. Simplemente, va durmiendo hasta que ha cumplido sus funciones de restauración", luego parece que tendremos que seguir valiéndonos del despertador de toda la vida por ahora.

¡Un abrazo de Jordi Cruz, y ánimo con los madrugones de esta semana!