Lyndsay tenía una petición muy particular para la Reina de Inglaterra desde que su madre le contó que poseía todos los cisnes del Palacio de Buckingham: adoptar uno de ellos como mascota durante todo un fin de semana.

En su carta, Lyndsay prometía cuidar bien del cisne y mantenerlo en el baño de su casa, a lo que un portavoz del Palacio respondió que su Majestad no posee todos ellos, pero sí los llamados “cisnes mudos”, que se encuentran en diversas partes del río Támesis.


cisne

Dicha respuesta iba acompañada por una invitación para el Swan Upping, la ceremonia en la que se hace recuento de los cisnes de la Reina, se comprueba si están sanos y se cuentan también los polluelos nuevos.

Asimismo, en la carta se informaba a Lindsay de que los cisnes están protegidos por el Wildlife and Countryside Act 1981, luego sería imposible que los pudiera trasladar a un baño.

¡Por intentarlo, que no sea!

Un abrazo de Jordi Cruz.