Un estudio realizado entre más de 9.000 individuos ha revelado que el 48% de las personas no toleran las faltas de ortografía y hace que se reduzca su atracción física (e intelectual) hacia las personas que las cometen. De ese 48%, el 65% son mujeres

Un texto escrito con una o varias faltas de ortografía puede denotar poco nivel cultural o dejadez en el uso del lenguaje

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Además, estudios nos dicen que si uno de los dos miembros de una pareja tiene buena ortografía y el otro no, hay conflicto y hay que hablarlo pero nunca burlarse ni acusar
 
Según Jairo Enrique Valderrama, profesor, comunicador social y periodista de la de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Sabana, no poner tildes o cometer errores, “indica que nos importa poco cómo transmitir las ideas. Eso de que la forma y el fondo van por aparte es una farsa. Desconocer la ortografía es como andar por la vida sin saber que 2+2 es igual a 4”.

Para prevenir el mal uso del lenguaje, se recomienda leer en abundancia, consultar el diccionario cada vez que se dude y repasar mucho los textos que se escriben.

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Hay que tener en cuenta también lo que se conoce como "reflejo del intelecto" y es que las personas con un nivel intelectual suficiente, entienden que un texto plagado de errores resulta sospechoso y, de inmediato, se deja de leer. Para Valderrama "es como hablar con una persona grosera. En este caso, la ofensa y las faltas de ortografía parecen ir de la mano".

ERRORES MÁS COMUNES EN NUESTRA LENGUA

  • Hay, ahí y ¡ay!: la primera se refiere al verbo en tercera persona del verbo haber. Ahí indica lugar y si queremos expresar angustia o dolor, entonces será la interjección ay. Ejemplo: “Ahí hay un hombre que dice ¡ay!”
  • Yendo y llendo: yendo es el gerundio de ir, mientras que llendo no existe. Ejemplo: “Ya estoy yendo a vuestra casa”.
  • Haber y a ver: haber puede ser un verbo o un sustantivo. La R.A.E. dice que “Como verbo, haber se usa como auxiliar, seguido de un participio, para formar los infinitivos compuestos de la conjugación”. Ejemplo “Haber venido antes”. También se puede usar como infinitivo del verbo impersonal, expresando presencia o existencia. Ejemplo: “Parece haber un chico esperándote en la puerta”. A ver está formado por la preposición a y el infinitivo verbal ver. Podemos usarla si queremos ver algo o para llamar la atención del interlocutor. Ejemplo: “A ver, ¿has hecho lo que te dije?”. También se usa para generar expectación, como equivalente de “claro” o “naturalmente” o delante de una oración que introduce “si”. Ejemplo: “¡A ver si adivinas lo que estoy pensando!”
  • Por qué, por que, porque y porqué: el primer por qué es la combinación de la preposición por y el interrogativo qué. Se reconoce si se agrega la palabra la palabra razón. Ejemplo: “¿Por qué (razón) me cuentas esto?”. Sin embargo, el por que sin tilde es la combinación de por y el pronombre que. Se reconoce de manera sencilla si intercalamos un artículo entre ellos. Ejemplo: “Ese es el motivo por (el) que decidió no ir”. Porque es una conjunción átona, sin tilde. Se puede utilizar como conjunción causal, para introducir oraciones subordinadas, o como encabezamiento de respuestas. Ejemplo: “No fui a la fiesta porque no tenía ganas”. Porqué es un sustantivo masculino que equivale a causa, motivo o razón. Se escribe con tilde por ser una palabra aguda terminada en vocal. Al ser un sustantivo, suele estar precedido por un artículo. Ejemplo: “No comprendo el porqué de tu actitud”. 

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