En la India, tienen la sana costumbre de darse los buenos días a lo grande. Es por ello que, cada mañana, millones de mensajes de este tipo colapsan muchos móviles del país.
Esta tradición está tan arraigada que ha sobrevivido a la era digital. El problema es que dichas imágenes de “Buenos días” están saturando la memoria de los teléfonos, por lo que los servidores de Whatsapp han tenido que proponer una alternativa para paliarlo: Una aplicación que identifica estas imágenes y las borra, y que ya ha sido descargada en más de diez millones de ocasiones.

Me refiero a las típicas imágenes con flores, o de un poema ilustrado sobre un bonito dibujo, así como un paisaje inspirador, todas acompañadas de un mensaje positivo para encarar el día con buena actitud. Hasta el Primer ministro del país, quien se levanta a las 5 de la mañana, ha reconocido enviar este tipo de mensajes, y hasta llegó a reprochar en un acto público que la mayoría de miembros de su gabinete no le responden a esta cadena de buenas intenciones.


Buenos dias

Así pues, el estudio de una compañía de discos duros ha revelado que uno de cada tres dispositivos Smartphone del país tiene el almacenamiento interno prácticamente lleno, en comparación, por ejemplo, con Estados Unidos, donde tan solo uno de cada diez teléfonos cuenta con estos niveles de saturación en su memoria interna.
Estas imágenes, que se intercambian fundamentalmente entre grupos de whatsApp de familiares y amigos, tienen un peso superior al de cualquier texto enviado. Además, Google ha registrado una tendencia generalizada en las búsquedas de imágenes de estas características, cuyo envío se ha multiplicado por diez en dicho país.

El problema estriba también en el hecho de que WhatsApp tenga la descarga de contenidos multimedia por defecto, lo cual deriva en este exceso de imágenes diarias. Además, este envío masivo ya causó que la aplicación se cayera en la noche de fin de año, teniendo en cuenta la superpoblación del país.

Si las líneas se saturan, que sea por cosas así, y que no se pierdan las tradiciones que implican buenos deseos...

Un abrazo de Jordi Cruz.