¿Eres de los que les gustan los zoológicos o los que prefieren ver a los animales en su hábitat natural? Pues hoy quiero enseñarte un zoo que no es como la mayoría porque sus habitantes no están encerrados en jaulas, los que lo están son los visitantes.


Se trata del Parque Safari. Está en la localidad chilena de Rancagua, a unos 90 kilómetros al sur de la capital Santiago, es un centro que abrió hace nueve años y su política es distinta a la que estamos acostumbrados. Los animales campan a sus anchas y ellos deciden si quieren interactuar o no con los humanos que están encerrados en celdas para disfrutar del entorno sin molestar a las bestias. El objetivo es que los humanos interfieran lo menos posible en la forma de vida de estos animales. 

Los animales cuentan con una superficie de unas 10 hectáreas totalmente acondicionadas. Los leones son la principal atracción y aunque hay más especies, son ellos los que centran la mayor atención de los visitantes. Quizá es porque verles tan cerca sin ningún tipo de peligro es una experiencia que no se vive todos los días.
Hay unos doce leones que se acercan voluntariamente a los coches por los trozos de carne que se les ofrecen.

Un zoo diferente

 

Esto se puede realizar porque hay coches muy preparados, son pequeños camiones que realizan rutas por toda la reserva con las personas en su interior. El metal que separa a los humanos de los animales permite que se puedan tomar imágenes muy buenas sin correr ningún tipo de riesgo.
Y con los animales herbívoros esta jaula no es necesaria, son mucho menos peligrosos y el recorrido para conocerlos se puede hacer sin estar enjaulados.

Y este zoo además de no molestar a sus habitantes les ayuda porque todos los que viven en él han sido rescatados de circos y granjas en los que eran maltratados, por lo que esto les permite tener una segunda oportunidad. La mayoría han tenido que seguir un tratamiento de recuperación por las experiencias traumáticas que han tenido que soportar. Muchos no pueden valerse por sí mismos después de los daños que sufrieron en sus anteriores hogares, han perdido su capacidad para cazar y sobrevivir libres en su hábitat natural por lo que este espacio es la mejor opción que tienen.


Y no solo hay leones, también viven allí tigres blancos, osos, elefantes, jirafas, cebras o llamas. También hay una variedad de pájaros.

 

Un zoo diferente


No sé a ti pero a mí este Parque Safari me ha encantado, lleva ya nueve años abierto y colabora con las autoridades chilenas en la labor de rescatar y rehabilitar a los animales. Creo que si todos fueran así los animales sufrirían menos, que a nadie le gusta eso de estar encerrado.

Soy Grethel González y espero que pases un sábado estupendo, ¡¡feliz finde!!