Las fuentes consultadas por el medio especializado TMZ indicaron que Selena Gomez, de 26 años, tuvo un primer ingreso hospitalario la última semana de septiembre ya que estaba nerviosa y deprimida por un alarmantemente bajo nivel de glóbulos blancos en sangre.

La que fuera estrella de Disney se sometió el año pasado a un trasplante de riñón a causa de un lupus.

Gomez recibió el alta tras unos días en el hospital Cedars-Sinai Medical Center de Los Angeles (California), pero a finales de la semana pasada volvió a ingresar ya que su bajo nivel de glóbulos blancos persistía, lo que derivó en una "espiral emocional negativa".

Durante este segundo ingreso, según TMZ, la cantante sufrió una crisis nerviosa después de que los médicos no la dejasen irse, trató de arrancarse las vías intravenosas del brazo y finalmente derivó en una "crisis emocional".

En estos momentos, GOmez estaría ingresada en un psiquiátrico de la costa este de EEUU para recibir terapia dialéctica de comportamiento, un tratamiento al que ya se sometió en el pasado y que sirve para tratar diversos trastornos.

En 2014, Gómez estuvo dos semanas en rehabilitación por abuso de alcohol, marihuana y fármacos tras su ruptura con Justin Bieber.