La nueva edición del Rock in Río comienza este viernes en la ciudad brasileña en que el festival nació en 1985 con una de sus jornadas más poperas en 32 años de historia y con la baja a última hora de la que era su principal atracción, la estadounidense Lady Gaga.

La cantante debía cerrar la primera de las siete noches del festival, aunque la organización del evento ha tenido que anunciar que, "debido a fuertes dolores, Lady Gaga está imposibilitada de actuar" y lamentó informar de la cancelación de su concierto.

"Brasil, estoy triste porque no estoy lo suficientemente bien para ir al Rock in Rio. Haría cualquier cosa por vosotros, pero tengo que cuidar de mi cuerpo ahora. Os pido que me entendáis y prometo que estaré de vuelta y actuaré para vosotros pronto", ha dicho Gaga.

La artista ha tenido que ser hospitalizada para tratar de paliar el fuerte dolor que está sufriendo.

Lady Gaga será sustituida por el grupo Maroon 5, que tenía previsto actuar el sábado, por lo que dará dos conciertos seguidos.

Los organizadores aseguraron que, "por respeto a los fans de Lady Gaga", el Rock in Río reembolsará el importe a quien mañana desista de ir al evento.

Maroon 5 tendrá como teloneros a la carismática cantante Ivete Sangalo, "la reina del Axé" (un género brasileño nacido en las fiestas del carnaval); el dúo inglés Pet Shop Boys y los australianos 5 Seconds of Summer con su popular pop punk.

Hay que recordar que Lady Gaga debe ofrecder dos conciertos en España: en Barcelona (21 y 22 de septiembre). 

Así discurrirá Rock in Río

Tras la primera noche, con cuatro atracciones típicamente pops, los ritmos pegadizos y poco metaleros proseguirán el fin de semana, aunque con un poco más de pop rock, que aportarán las bandas Skank y Maroon 5 el sábado y el cantante brasileño Frejat el domingo, cuando tocará la primera banda realmente alternativa (Walk the moon).

La situación cambiará para el segundo fin de semana, cuando el metal estará representado por bandas como Def Leppard, Alter Bridge, Incubus y Guns N' Roses, y el rock clásico por grupos consagrados como Aerosmith, Bon Jovi, The Who y Red Hot Chili Peppers.

Esta distribución convierte al Rock in Río de 2017 en el más popero entre las siete ediciones celebradas en Brasil.

Mientras que el número de bandas de heavy invitadas para el Rock in Río cayó desde nueve en la edición de 2015 a cuatro en la de 2017, las de pop subieron de cuatro a siete.

El número de grupos considerados como de pop rock aumentó de tres en 2015 a nueve este año y el de rock clásico bajó de cuatro a tres.

La jornada del viernes la abrirá Ivete Sangalo, por lo que se espera un público muy animado el primer día del festival, que saltará y "levantará el polvo" (uno de sus estribillos más populares) en la "Ciudad del Rock".

El carisma de Sangalo y su música bailable y pegadiza han garantizado a la brasileña su presencia en once ediciones del Rock in Río, incluidas algunas en Madrid, Lisboa y Las Vegas (EEUU).

También se presentarán los australianos de 5 Seconds of Summer, una banda que con sólo seis años de vida y dos álbumes lanzados colecciona decenas de Music y Video Awards.

El grupo de pop punk, que ya ha conseguido liderar la lista de los más tocados en trece países con éxitos como "Amnesia" y "She Looks So Perfect", es de los pocos en el mundo con más de 200 millones de exhibiciones en Youtube.

La cuarta atracción de la noche son los ingleses Neil Frances Tennant y Christopher Sean Lowe, integrantes de los Pet Shop Boys y uno de los dúos más populares del pop en el Reino Unido.

Entre las canciones que se espera que interpreten en Río estarán "Domino Dancing", "West End Girls" y "Being Boring", grandes éxitos en las pistas de baile de todo el mundo en los últimos años.

La primera jornada del festival, además, pondrá a prueba toda la estructura de la "Ciudad del Rock", que los organizadores montaron esta vez en 300.000 metros cuadrados del Parque Olímpico de Río de Janeiro y que convirtieron en un verdadero parque de atracciones.

Entre las atracciones disponibles para las 700.000 personas que hace cinco meses agotaron las entradas para las siete jornadas musicales destacan ocho escenarios musicales, dos gimnasios destinados a juegos electrónicos y competiciones deportivas, una plazoleta con varios restaurantes famosos y una tirolina montada en una torre de 20 metros.

La de 2017 será la decimoséptima edición del festival y la séptima en Río de Janeiro, ciudad que comenzó a turnarse con otras como Madrid (tres ediciones), Lisboa (seis) y Las Vegas (una).