Después de más de dos años de periplo musical y 60 conciertos, Amaral ha despedido su gira "Nocturnal" con un lleno absoluto donde al menos siete cámaras han sido testigos de una superluna que ha sido protagonista de un espectáculo grabado en vivo.

Los acordes de "All Tomorrow's Parties" de la Velvet Underground han sonado con diez minutos de retraso. Eva Amaral y Juan Aguirre, ambos de riguroso negro, han irrumpido en el escenario para abrir el concierto con "Unas veces se gana y otras se pierde", el segundo single un tema de su último disco "Nocturnal Solar Sessions".

La cantante del dúo, flanqueada a su derecha por Juan Aguirre y a su izquierda por el batería del grupo -una curiosa, pero efectiva disposición de los elementos sonoros-, ha continuado con "Revolución", que ha supuesto una demostración sincera por parte del público de lo que implica el propio título de la canción.

Dos pantallas gigantes han acotado el perímetro del escenario, mientras que otra circular, en el medio del fondo del escenario, ha reflejado momentos del show o, en otras ocasiones, ha mostrado imágenes diseñadas para la gira "Nocturnal".

No ha sido hasta el tercer tema cuando la cantante ha saludado a los asistentes con un "buenas noches Madrid, ¿estáis con nosotros?", para después cantar "Kamikaze". Le han seguido "Salir corriendo", de su tercer álbum de estudio, y "No sé que hacer con mi vida".

"Esta noche nuestra superluna va a ser la última vez que salga. Nos da mucha pena, pero esa luna ha presidido esta gira en los últimos dos años. Ha sido nuestro talismán y nuestra diosa", ha expresado Eva, antes de empezar la canción "Nocturnal".

Las ovaciones del público no han dejado de jalear al dúo zaragozano, sobre todo en las canciones más emblemáticas como "Cuando suba la marea", "Días de verano" y "El universo sobre mí".

Precisamente, un firmamento estrellado de constelaciones ha sido uno de los grandes protagonistas de la noche en forma de estructura metálica sobre los artistas, así como una lluvia de confeti plateada ha emocionado a los espectadores de las primeras filas.

En un momento del concierto, Eva Amaral ha dedicado "esta noche mágica" a aquellos que se sienten solos y, minutos después, ha expresado que Madrid es "su segunda casa", pues ellos tienen "doble nacionalidad". "Muchas gracias gatos y gatas", ha dicho.

Para "convertir el escenario en el salón de cualquier casa", han tocado en acústico dos temas y no ha sido hasta la decimosexta canción cuando Juan Aguirre ha dedicado unas palabras a su público: "Sois nuestra red y nuestro salvavidas. Es difícil mostrar el agradecimiento que os tenemos".

"Moriría por vos" y "Cómo hablar" han continuado la senda de los temas que más han levantado al público del antiguo Palacio de los deportes de Madrid, así como "Marta, Sebas, Guille y los demás" han dado rienda suelta a los pensamientos más nostálgicos de los asistentes.

Miles de luces de flash de las cámaras de los teléfonos móviles de los espectadores han convertido la propia pista del lugar en un cielo iluminado que se ha proyectado envolviendo la propia superluna, que ha dado sentido a la gira de Amaral. Y así ha terminado, como ha empezado: un fenómeno científico que por una noche ha iluminado el cielo de Madrid.