Alex Ubago nos ha contado que en este paréntesis entre producciones también influyó el hecho de que su familia creciera con un nuevo miembro, su hija Manuela. 

Ahora, ya está aquí "Canciones impuntuales".

"No ha sido algo planeado. Los tiempos los marcó mi actividad, la autoexigencia de no entrar a grabar hasta estar convencido de los temas, y el hecho de que los dos primeros años los dediqué a la gira del anterior álbum, que se alargó mucho, sobre todo en América", explica el músico, que llegó a residir en Miami, México y Buenos Aires.

"Mi carrera antes era mi prioridad absoluta y ahora, con dos niños, sí me planteó equilibrar la balanza entre lo personal y lo laboral, aunque la ilusión por hacer música sigue igual", asegura.

Fruto de una sesión de composición con su amigo David Feito (exintegrante de El Sueño de Morfeo) surgieron algunas canciones, en principio más rock, que fueron creciendo hasta sumar 50 maquetas, un número que finalmente se redujo a los once temas del disco.

"Canciones impuntuales" ha sido producido por el español Pablo Cebrián, cuyo trabajo previo con artistas como Manuel Carrasco, Marwan o Conchita despertó el interés de Ubago, quien destaca de él su carácter "polifacético", su capacidad como multiinstrumentista y "un espíritu de trabajo y de sacrificio brutal".

El álbum lo abre "Míranos", balada que "tiene mucho de 'Sin miedo a nada' en cuanto a intensidad y cierto aire en su estructura armónica muy clásica", si bien narra un desenlace contrario al que cabía esperar de aquel promiso éxito grabado junto a Amaya Montero e incluido en su debut "¿Qué pides tú?" (2001).

"'Míranos' es una de las canciones impuntuales por excelencia de este disco", subraya su autor.

El álbum incluye además "Cuenta conmigo", un dueto registrado el pasado verano junto al puertorriqueño Luis Fonsi, de máxima actualidad por su "hit" internacional "Despacito".

"Así como tengo que reconocer que en otras colaboraciones del pasado a veces medió más la compañía de discos, en este caso surgió de una petición personal que le hice cuando estábamos grabando, porque sentí que estaba hecha para cantarla con él y aceptó", relata.

No es de extrañar, habida cuenta que hasta ese "Despacito", con el puertorriqueño comparte un ADN melódico y romántico muy similar que aquel dio en llamar "cantar con la lágrima en la garganta". "En mis canciones la emoción es vital, es la clave del éxito", señala. 

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